Sofía
Una tarde mirando por la ventana de mi dormitorio vi en una parcela frente a la mía, parcela que no está habitada, corrían unos perros por entre medio de los yuyos, ladrando y aullando, algo perseguían o habían olido algo, eran como cuatro perros de porte mediano a pequeño, corrían y se paraban, aullaban y se detenían, estaban como desesperados, cuando de repente aparece mi gata desde ese sitio trayendo algo en su hocico, pensé que era un pajarito, porque era algo muy pequeño, se encaramó a un poste de la reja y saltó hacia nuestra casa, pasó muy rápido hacia atrás de la casa, corrí a la ventana de atrás de la casa para ver lo que traía pero no paso, volví rápidamente a la primera ventana y ahí estaba mi gata Sofía sentada al medio del jardín y delante de ella, entre medio de sus patas delanteras un pequeño conejito que se encontraba agazapado pero tranquilo, tuvieron unos momentos así, después poco a poco el conejo se fue alejando de la gata hasta atravesar el cerco hacia una parcela vecina, la gata de un salto se subió a un poste del cerco y vio cómo se perdía entre medio de la maleza, sacando conclusiones, la gata había salvado al pequeño conejo de una muerte segura.
Les digo esto porque cada vez que la gata aparece por el jardín aparece por entre medio de las malezas de la parcela de al lado una coneja que mira a la gata y la gata la mira a ella, la gata mueve la cola y después la coneja desaparece entre medio de las hierbas, ¿ que es esto ? agradecimiento o que, este gesto lo vi un par de veces.
Y no es cuento, yo lo vi desde mi ventana.

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