Saludo con el Sable
Para saludar con el sable, primero se desenvaina, segundo debemos llevar su empuñadura a la altura de la cara, y luego bajar lentamente su extremo hasta el suelo, este segundo movimiento en el tiempo de los cruzados, ellos siempre llevaban la empuñadura a la cara para dar un beso a su cruz. La acción de llevar hacia el suelo el extremo de su hoja representa la intención de no querer atentar ni usarlo contra quien se saluda.


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